2011-2013
Como metáfora del desarraigo y de la marca del transcurso de la historia reciente sobre el territorio, Zonians se detiene ante un fenómeno poscolonial escasamente conocido: el de la comunidad de estadounidenses expatriados a Panamá para administrar el legendario canal que une dos océanos durante los cien años que duró la administración de la zona por parte de Estados Unidos. Ausentes ya los Zonians (nombre por el que se conoce a los integrantes de esa colonia), queda en el país la impronta de aquella experiencia en abandonadas infraestructuras, congelados en un instante como la imagen perdurable de la ruina de un proyecto faraónico o de una deflagración inesperada. En Zonians se cruzan antiépica y distopía, las nostalgias del expatriado, sus reivindicaciones desoídas y su celebración del paraíso perdido. Todo ello se conmemora en los encuentros que estos Zonians organizan anualmente en Florida, donde parecen asomarse a aquel Eldorado que marcó varias generaciones de familias con un sentido laxo, líquido, inestable de ciudadanía y pertenencia. Con ello Matías Costa marca dos tiempos señalados respectivamente uno por la ruina y el otro por la nostalgia y el simulacro. A esos tiempos une el suyo: allí, en la zona del canal, estuvo el centro donde el Departamento de Estado de Estados Unidos entrenaba a los grandes torturadores en la forja de su Imperio durante la segunda mitad del siglo XX, el laboratorio estadounidense de las dictaduras latinoamericanas. Panamá no era el único cuerpo que iba a ser abierto en canal.
Copyright © 2025 - Todos los derechos reservados.